EN MANOS DEL ALFARERO

 
 
JEREMIAS 18:1-6
1Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.
Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.
Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano;
y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.
Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.
 
Dios usa diferentes ilustraciones para describir su relación con su pueblo.
El habla de la relación de: El pastor y la oveja; El esposo y la esposa; Un padre y sus hijos, etc.
Todas esas son ilustraciones que resultan de mucha bendición para nosotros, porque nos enseñan importantes lecciones, sobre la vida, sobre nosotros mismos y sobre nuestro Señor.
Vamos a considerar en esta oportunidad, la relación Alfarero y Barro, con el anhelo de que Dios nos hable igualmente, y seamos edificados.
Casi todo el mundo sabe lo que es un alfarero. El alfarero es una persona que moldea el barro para hacer con él diversos objetos. Antiguamente los alfareros trabajaban el barro con las manos, dándole diferentes formas. El barro era puesto sobre una tabla circular que estaba unida por un eje central a una rueda más grande, cerca del suelo. El alfarero, al hacer, girar con los pies la rueda inferior, hacia girar también la rueda superior, y con las manos, moldeaba el barro que giraba. Así, los utensilios de barro eran hechos según la voluntad del alfarero.

TOMA LA DESICION HOY



Aquel empleado del banco tenía alegría y vigor. Se sentía feliz con su nuevo trabajo y todo lo hacía con un entusiasmo sin igual. Se intercambiaba los tres únicos trajes viejos que tenía para no repetirlos todos los días. Sin embargo, pasaba por delante de sus compañeros sin llamar la atención. Cuando cobró el primer cheque, se fue el fin de semana a una tienda y se compró un buen traje, un traje nuevo. De vuelta al banco el lunes, todos los empleados le decían: “pero qué elegante se ve don Marino hoy”. El mundo habla alto sólo de lo que ve.
 
Un traje es una cosa insignificante, es algo exterior y desechable, pero si este ligero cambio fue capaz de captar la atención de los demás, ¿cuánto más lo haría una renovación interna y radical?
 
La historieta de la renovación del águila, usada por algunos ministros y predicadores, no deja de ser un punto de referencia bien motivador. Se dice que el águila que envejece alrededor de los 40 años de vida y a esta edad pierde habilidades: sus uñas, su pico y sus plumas se deforman y debilitan y finalmente muere, a menos que tome una dolorosa decisión de renovación; entonces podría llegar hasta los 70 como una nueva criatura. Se eleva hasta el pico de una alta montaña y allí hace nido. Contra una fuerte roca golpea su pico hasta desbaratarlo y arrancarlo. Espera pacientemente por la renovación de su pico alimentándose de algunos vegetales, cuando realmente ella es carnívora. Una vez que su pico queda restablecido, ayudada por éste se arranca las uñas y las plumas. Espera otro tiempo hasta que estos también le sean renovados, y después de una espera total de alrededor de cinco meses, el águila queda lista para vivir otros 30 años con los mismos valores de cuando fue joven.
 

¿Por qué Dios es perfecto?

 
 
Santo, omnisciente, omnipotente, omnímodo, imparcial, único, etc. son algunos de los atributos que sólo le conciernen a Dios. Por todos ellos podríamos decir que Dios es perfecto; sin embargo, hoy quiero tocar cosas que, estando a nuestro alcance, no las cumplimos en su totalidad. En cambio Dios las tiene presente y demanda de nosotros que las cumplamos. Veamos qué nos dice Jesucristo al respecto.
 
Mateo 5:43-48- Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
 
Ser enteramente perfecto, más que difícil, resulta prácticamente imposible, pero esto no quita que busquemos la perfección. Cuando no nos proponemos alcanzar las metas anteriormente descritas, nos hacemos indiferentes y comenzamos a prescindir de valores que son inherentes a un verdadero creyente. De esa manera nos convertimos en un creyente a medias como el del siguiente pasaje.
En cierta ocasión, sentado sobre el borde de la cama, un creyente a medias tomó los zapatos para calzarse mientras observaba que las uñas de sus pies estaban más crecidas que lo normal.

La otra mejilla

 
El cristianismo no es una religión que indiferentemente se queda contemplando la grandeza de Jesucristo. Es un estilo de vida que no se conforma a permanecer en una inútil complacencia, sino que consiste en ser activo y emprendedor del difícil, pero próspero camino del Señor.
Los creyentes, como miembros del nuevo pacto, tenemos una serie de requisitos que, como meta a alcanzar, debemos tenerlos siempre presentes.
 
Vayamos a estudiar estos versículos:
Lucas 6:27-38
6:27 Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen;
6:28 bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.
6:29 Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.
6:30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.
6:31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.
6:32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.
6:33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo

Habitas entre las alabanzas

 
 
Una de las cosas que muchos tienden a descuidar es su vida de alabanza.  Pero la realidad de todo es que nuestra vida de alabanza a Dios es algo de suma importancia, ya que este es el único sacrificio que Dios espera de nosotros (Hebreos 13:15).  Y la palabra sacrificio es usada porque la realidad de todo es que las preocupaciones y circunstancias que se presentan en nuestra vida cotidiana,  nos desalientan, y lo menos que tenemos ganas de hacer es cantar, o alzar nuestras voces en júbilo, pero dejar de alabar a Dios en todo momento es el error más grande que podemos cometer, ya que la alabanza produce bendiciones. 
 
I. La alabanza garantiza la presencia de Dios en nuestra vida (vs. 3)
a. Cuando Dios esta presente en nuestra vida obtenemos la victoria en todo momento.
b. La presencia de Dios hace que los demonios tenga que huir.
c. La presencia de Dios nos fortalece para que podamos perseverar

PARA MAÑANA ES TARDE



POR: YAN CARLOS PEREZ

JUAN 3:16 Por que de tal manera amo Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo que en el cree no se pierda mas tenga vida eterna.

Reflexionando en este versículo podemos ver el amor tan grande de Dios para nuestras vidas, que ha entregado su vida entera, entregando su comodidad en el trono del padre para venir a morir por ti y por mi haciéndose pobre siendo el dueño del oro y la plata.

el nos ha entregado solo una oportunidad de creer en El y esta oportunidad es solo aquí en la tierra así que mientras haya vida hay esperanza, no esperes para ultima hora y digas cuando este viejo o vaya a morir allí le entrego mi vida a CRISTO, pero recuerda que no sabemos cuando nos mande a llamar el creador así que no dejes para ultima hora mañana puede ser muy tarde.

CUIDA TU COMPORTAMIENTO

POR: YAN CARLOS PEREZ
 
A través de este caminar en el Señor, hemos oído muchas veces esta instrucción: “Guarda tu testimonio” ¿Pero cómo se hace para guardar un buen testimonio? Naturalmente que para esto no necesitamos una caja de caudales ni mucho menos. Si se desea saber cómo guardar un buen testimonio aprendamos primero cómo comportarnos. No creo que haya algo más explícito para comportarnos bien que el Sermón del Monte en el evangelio de Mateo capítulos del 5 al 7 ó muy similar en el evangelio de Lucas capítulo 6. Veamos parte de este último.
LUCAS 6:35-45.6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos El hecho de amar al amigo lo hace el incrédulo, lo que ellos no pueden hacer es amar al enemigo. Como tampoco pueden prestar sin intereses.
6:36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
6:37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados No juzgar se hace difícil aun cuando se es un creyente, pero es necesario hacerlo del mismo modo que no queremos ser juzgados. Perdonar exime de culpabilidad al perdonado y refresca el alma del que perdona, ayudando a ambos al mismo tiempo. Es triste no reconocer las ventajas que aporta el acto de perdonar al aferrarnos al resentimiento y la venganza.

PROMESA DIARIA


POR: VANDA RIVAS
AMADAS(OS) SHALOM, COM GRAND AMOR JESUS AMA A NOSOTROS.

“ HAYA, PUES, EM VOSOTROS ESTE SENTIR QUE HUBO TAMBIÉN EN CRISTO JESÚS, EL CUAL, SIENDO  EM FORMA DE DIOS, NO ESTIMÓ EL SERIGUAL A DIOS COMO COSA A QUE AFERRARSE, SINO QUE DESPOJÓ A SÍ  ASÍ MISMO, TOMANDO FORMA DE SIERVO, HECHO SEMEJANTE A LOS HOMBRES; Y ESTANDO EM LA CONDICIÓN  DE HOMBRE, SE HUMILLÓ A SÍ MISMO, HACIÉNDOSE DE HOMBRE, OBEDIENTE  HASTA LA MUERTE, Y DE MUERTE DE CRUZ”. ( FELIPENSES 2 : 5-8 ).

QUIEN ES MI PROJIMO?

Dice el diccionario de la Real Academia Española que prójimo es:
Hombre respecto de otro, considerados bajo el concepto de la solidaridad humana.Lamentablemente la inmensa mayoría de nosotros decimos: él es mi prójimo, cuando lo correcto es decir: él debe ser mi prójimo.

Un padre y su hijo andaban a caballo por un largo camino. Durante la trayectoria el hijo no cesaba de hablar, diciendo todo lo útil que quería ser en su adultez para ayudar a los demás. Así avanzaron mucho hasta que empezaron a sentirse agotados. Entonces el padre le pregunta: “¿Hijo, sabes lo que es el prójimo?” Y el hijo contesta: “Siempre me has dicho que es la colaboración y consideración que los seres humanos nos debemos”. Sin que el hijo lo notara, el padre deja caer su sombrero y le dice que si él podía hacerle el favor de recogérselo, a lo que éste responde haciendo una mueca de negación y cansancio. El padre recogió su sombrero y continuaron el camino.

Más adelante el calor que sentían era inmenso: “¡Cuánto diera por un vaso de agua o en su defecto alguna fruta fresca!” El padre, que a propósito del camino agotador, llevaba una bolsa de mandarinas, dejó caer una y el hijo saltó del caballo y la devoró con rapidez, incorporándose nuevamente para seguir el camino. Poco después volvió a quejarse y el padre repitió la operación.

ACLAMAD A DIOS

¿Qué es la alabanza? La alabanza es mucho más de arreglos musicales, la alabanza es entregarle a Dios lo más profundo de nuestro ser.  Alabar a Dios en espíritu y es centrar nuestra atención en Dios, y no en nosotros.  ¿Cómo y por qué debemos alabar a Dios?  Tenemos que hacerlo de todo corazón, dándole gracias por todo lo que Él ha hecho por nosotros.
 
Salmo 66 1:4Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra. 2 Cantad la gloria de su nombre; Poned gloria en su alabanza. 3 Decid a Dios: !!Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. 4 Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre. Selah
 
I. Tenemos que alabarle con alegría (Vs. 1-2) a. El mundo tiene que escuchar nuestra alabanza a Dios.
b. Nuestra alabanza da testimonio de nuestro amor por Dios.
c. Nuestra alabanza no debe limitarse a solamente cuando nos congregamos.
 
II. La alabanza rompe cadenas y ataduras (Vs. 2-4)
a. Las obras de Dios en nuestra vida nos fortalecen.
b. Las obras de Dios en nuestra vida derrotan los ataques del enemigo.
c. Las obras de Dios en nuestra vida causan jubilo y gozo.
 
Conclusión.
Con frecuencia los que nos rodean no se da cuenta de nuestra relación con Dios porque no la damos a conocer. Alabar y adorar a Dios en todo tiempo es una buena forma de testificarles a los demás quien es Dios y que es lo que hace Dios en nuestra vida.
Siempre tengamos en mente que alabar a Dios es mucho más que un arreglo musical, la verdadera alabanza a Dios es entregarle a Él lo más profundo de nuestro corazón.  La verdadera alabanza es darle las gracias en todo momento por lo que Él ha hecho, esta haciendo, y hará en nuestra vida.  La verdadera alabanza a Dios es decirle a Él cuanto le amas.
Cuando alabamos a Dios de todo corazón, le decimos al enemigo, y a todos los que nos rodean que nosotros servimos al Rey de Reyes, y Señor de Señoras, y que en Él hemos depositado nuestra fe.  Cuando alabamos a Dios de todo corazón, en esencia nos vemos ante Su presencia, y nuestras peticiones y oraciones son escuchadas. La alabanza de todo corazón sana, salva, y derrota todo ataque del enemigo.  La alabanza de todo corazón quiebra ataduras y rompe las cadenas que con frecuencia nos atan.
Ahora pregunto; ¿Cuántos han venido a alabar a Dios?

QUE NOS DETIENE?

Una cosa que muchos cristianos tenemos en común es que permitimos que nuestro crecimiento espiritual sea detenido.  En otras palabras, permitimos que los desafíos de la vida detengan nuestra relación con Dios, y que nos impidan recibir las ricas y abundantes bendiciones que Él desea derramar sobre su pueblo.  Ahora my pregunta es: ¿qué debemos hacer para evitar que esto suceda en nuestra vida?

I. Identificar el área en nuestra fe que necesita fortalecimiento
a. Todos somos imperfectos. (Romanos 3:23)
b. Todos necesitamos fortalecer ciertas áreas en nuestra vida. (Efesios 6:10-11)
c. No podemos superar errores si no los reconocemos. (Santiago 5:16; 1 Juan 1:9)

II. No podemos ignorar la Palabra de Dios
a. Cuando ignoramos la Palabra de Dios cometeremos errores. (Efesios 4:13-15)
b. Cuando ignoramos la Palabra de Dios defraudamos a Dios. (Marcos 7:6)
c. Cuando ignoramos la Palabra de Dios somos presa fácil. (1 Pedro 5:8)

III. Tenemos que cambiar por completo
a. Tenemos que cambiar nuestra manera de pensar. (Efesios 4:23)
b. Tenemos que cambiar nuestra manera de ser. (Efesios 4:22)
c. Tenemos que perseverar en la santidad. (Hebreos 12:14)
d. Tenemos que confiar en Dios. (Proverbios 29:25)

Conclusión
Dios no te quiere detenido en un lugar; Él desea que seamos personas que avancemos en todo momento.  Dios nos llama a tener una fe que conquista y vence (Hebreos 11:32-34). 
 
No podemos permitirle al enemigo que detenga a lo que fuimos llamados, recordemos siempre que no existe poder alguno en el universo que pueda detener a un cristiano fiel (1 Juan 4:4).  Ahora pregunto, ¿qué te detiene?