EN LA CRUZ



Muchas veces tenemos que enterrar cosas que nos apetecen para obtener los frutos deseados. Una vez sepultadas, comenzamos a ver cambios positivos, como dijera en un soneto el poeta argentino Francisco Luis Bernárdez.
Porque después de todo he comprendido que lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado
 
El pecado es algo que hasta que no nos desprendamos de él y lo enterremos, no podemos esperar nada bueno para nuestras vidas, y muchas veces por ese mismo pecado afectamos también a los que nos rodean.
Ahora bien, el hecho de separarnos del pecado no significa que no nos vengan aflicciones y con ellas el sufrimiento que sólo se supera con la fe en Cristo, quien padeció y sufrió a causa de nuestros pecados.