¿Por qué Dios es perfecto?

 
 
Santo, omnisciente, omnipotente, omnímodo, imparcial, único, etc. son algunos de los atributos que sólo le conciernen a Dios. Por todos ellos podríamos decir que Dios es perfecto; sin embargo, hoy quiero tocar cosas que, estando a nuestro alcance, no las cumplimos en su totalidad. En cambio Dios las tiene presente y demanda de nosotros que las cumplamos. Veamos qué nos dice Jesucristo al respecto.
 
Mateo 5:43-48- Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
 
Ser enteramente perfecto, más que difícil, resulta prácticamente imposible, pero esto no quita que busquemos la perfección. Cuando no nos proponemos alcanzar las metas anteriormente descritas, nos hacemos indiferentes y comenzamos a prescindir de valores que son inherentes a un verdadero creyente. De esa manera nos convertimos en un creyente a medias como el del siguiente pasaje.
En cierta ocasión, sentado sobre el borde de la cama, un creyente a medias tomó los zapatos para calzarse mientras observaba que las uñas de sus pies estaban más crecidas que lo normal.
“A veces pienso que Dios no es todo lo perfecto que se dice. Yo amo al Señor; pero de cuando en cuando múltiples preguntas sin respuestas me abordan la mente. Reconozco que las uñas de las manos juegan un gran papel; sin ellas no podríamos recoger minúsculas partículas, rascarnos cuando nos pica la piel, etc. En cambio, ¿para qué sirven las de los dedos de los pies? Me parece que Dios, antes de la creación, no tuvo en cuenta que éstas sólo nos darían dolores al tropezar con algún objeto.”
 
Con un gesto de desaprobación, movió la cabeza negativamente para terminar de calzarse. Se puso las medias, después los zapatos y por último se ajustó los cordones. Se dejó caer hacia atrás sobre la cama y continuó meditando sobre las imperfecciones de Dios.
 
“Pienso que las muelas cordales son piezas que están demás en la boca. El apéndice, por ejemplo, a muchos se les extrae y continúan su vida normalmente bien. ¿Y qué me dicen del bazo? Resulta que los que se deshacen de este órgano se sienten con más aire para hacer sus ejercicios. Y ni hablar de las amígdalas; si le preguntas a los médicos te dicen, por cualquier simple infección, que hay que extraértelas.”
 
Comenzó a notar una vibración dentro del zapato del pie derecho; pero no le dio importancia pensando que experimentaba algún calambre debido a la presión que ejercía el muslo contra el borde de la cama. Pronto sintió que algo húmedo cubría los dedos de ese pie, y esto último hizo que revisara con urgencia lo que estaba ocurriendo. Por unos instantes permaneció atónito viendo que un alacrán… se desvanecía agotando todo su veneno tras la inútil tarea de aguijonear la impenetrable uña del dedo gordo del pie. Cuandopudo reflexionar, dijo:
“¡Dios es perfecto!”
 
Cuando Cristo nos dice en el versículo 5:48 que seamos perfecto como nuestro padre que está en los cielos lo es, nos insta a que nos esforcemos a cumplir con todo lo que se deriva del amor que entre los seres humanos debe existir, sin tener en cuenta la procedencia de cada uno. Amarás a tu prójimo significa sin distinción de personas. Así es Dios, y usted y yo también podemos serlo. Jesucristo nunca nos pediría que hagamos algo que no podamos hacer.
 
De manera que hay atributos exclusivos de Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) que por más que nos esforcemos no lo lograríamos, porque no somos Dios, sino parte de su obra creadora. Pero hay infinidades de cualidades positivas del propio Dios que nos son dadas a conocer para que le imitemos en ellas, por estar a nuestro alcance. Alcanzarlas en su inmensa mayoría, al menos, es lo que nos quiere decir Cristo cuando nos pide que seamos perfecto. No cumplirlas, o cumplirlas a medias, es lo que nos hace “creyentes a medias” y por tanto, imperfectos. Pero el propósito del Señor es que podamos limar asperezas a fin de que cada día podamos perfeccionarnos mucho más.
 
Es propicio en este día 14 de febrero, que se celebra el día del amor y la amistad, para recordar que nadie puede intentar el camino a la perfección sin amor. No existe nada que un creyente pretenda lograr con éxito si no es con amor. No en balde nuestro Señor Jesucristo nos dijo:
Juan 13:34- Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
 
Conclusión:
 
Dios es perfecto porque es amor, y cuando se ama todo es posible. ¿Te falta perfeccionar alguna parte de tu vida? Revisa hasta dónde ha llegado tu amor en esa esfera.
¿Por qué?
Porque el amor…
 
1 Corintios 13:4-8- El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

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